Via internet on line casino gambling is an effective way of fun. Even if you wager real cash bets or execute casino game titles exclusively for amusement, you are sure to use a special time play online casino. Want to bluff towards you towards important triumph? Our Online video media Poker space has just about every single videos poker deviation you possibly can just imagine-including a handful of you did not know existed.
Blog

Blog

Vivir en familia hoy

Artículos, Recursos
featured image

 

Una mañana espectacular, mi esposo y yo estábamos en un pueblo muy pintoresco para participar del casamiento de unos jóvenes a quienes apreciábamos como si fueran de la familia. El día anterior, en medio de los preparativos de último momento se habían dado cuenta de que a la ceremonia civil le faltaba algo… un momento espiritual, una bendición. Las miradas cayeron sobre nosotros y el pedido no se hizo esperar: “¿Pueden decir unas palabras?”

Parecía fácil, pero no lo era. Ese sería, sin duda, un auditorio muy especial y diverso. El novio y la novia, que transpiraban alegría, habían establecido su pareja varios años antes y tenían un hijo precioso. Los padres de la novia estaban en pleno proceso de divorcio, con tensiones que apenas podían disimular. El padre del novio fue con su pareja; la madre, con su actual esposo. Una hermana del novio, soltera con su hijita, y un hermano, con su cónyuge, sin hijos. La hermana de la novia, de mirada triste y abatida, veía distraídamente los tratos bruscos de su esposo hacia sus hijos… ¿Qué querría el Señor que digamos en esos cortos minutos? Pensamos en recopilar unos textos que pudieran trasmitirles algo del amor del Señor.

…Dios nuestro, ¡tú siempre has sido nuestra casa! Desde siempre y hasta siempre, desde antes de que crearas las montañas, la tierra y el mundo, tú has sido nuestro Dios… Enséñanos a pensar cómo vivir para que nuestra mente se llene de sabiduría… Permítenos comenzar el día llenos de tu amor para que toda la vida cantemos llenos de alegría… Construye tu casa con sabiduría y entendimiento y llena sus cuartos de conocimiento que es el más bello tesoro… Cualquiera que muestre respeto por el Señor tiene una fuerte confianza, y sus hijos tendrán esperanza y seguridad… ¡Ánimo, pues! ¡Comamos y bebamos alegres, que Dios aprueba lo que hacemos! ¡Vistámonos bien y perfumémonos! Puesto que Dios nos ha dado una corta vida en este mundo, disfrutemos de cada momento con nuestra compañera (o compañero) amado. ¡Disfrutemos de cada día de esta vida sin sentido, pues sólo eso nos queda después de tanto trabajar! Y todo lo que podamos hacer, hagámoslo con alegría… Hay tres cosas que son permanentes: la confianza en Dios, la seguridad de que él cumplirá sus promesas y el amor. De estas tres cosas, la más importante es el amor…

¿Algo más? No, no hacía falta. Juntos leímos estos textos que expresaban lo que sentíamos y queríamos transmitir a esta joven pareja y sus familiares. Durante la encantadora fiesta, casi todos los invitados nos agradecieron que hayamos escogido y leído esa breve recopilación. Esperaban una reflexión religiosa y aparatosa, lejos de sus experiencias como familias actuales. Pero la Palabra de Dios había tocado esos corazones marcados por las luchas del momento presente, trayendo un paréntesis en el que se podían incluir la paz, la alegría, el festejo, y el siempre presente amor de Dios.

Una de las características de la época es el anhelo profundo de encontrar un hogar. Este texto del salmo 90 para mí es muy precioso: Dios nuestro, ¡tú siempre has sido nuestra casa! Desde siempre y hasta siempre, desde antes de que crearas las montañas, la tierra y el mundo, tú has sido nuestro Dios. No importa lo cambiante que sea este mundo, no importa que muchas veces nos encontremos desorientados respecto a nuestras problemáticas familiares. No somos la única generación que sintió incertidumbre frente a lo porvenir. Él es nuestro refugio y nuestro lugar seguro de generación en generación. Jesús nos invita a vivir en Él, nuestro hogar, como él también vive en nosotros y hace en nosotros su morada. Dios nos invita a brindar a los demás esa misma hospitalidad. Creo que este es el gran desafío de nuestro siglo: ser familia de Dios para todas y cada una de las personas y familias que se acerquen a nuestra comunidad de fe. Una familia cálida, amorosa, contenedora. Una familia que –en el seguimiento de Jesús– desafíe las creencias injustas y promueva la fe, el amor, la solidaridad, la equidad, la paz…

Si podemos aceptar nuestras necesidades e imperfecciones, si podemos dejar la pretensión de tener todas las respuestas, si podemos ir más allá del miedo a lo diferente y a lo cambiante, dejar el temor y movernos hacia y en el amor de Jesús, quizás también tomaremos como nuestra la hermosa promesa que Dios le hizo a Abraham: “Te bendeciré… y serás de bendición… En ti serán benditas todas las familias de la tierra.”

 

Estela R. Somoza

Add your comment